Los obligaban a pedir limosnas
El rescate de 55 menores de edad esta semana por las autoridades en unos mesones de la capital, ha dejado al desnudo el negocio del crimen organizado con la mendicidad en Guatemala y la explotación laboral de niños.
El grupo, con menores de entre 3 y 17 años de edad, era obligado a trabajar hasta 16 horas diarias y luego era recluido en hacinamiento en mesones del sur de la Ciudad de Guatemala, donde dormían entre cartones o periódicos y en medio de heces fecales.
Los niños y adolescentes también convivían en el lugar con otras personas que llegaban drogadas o en estado de ebriedad, con lo que eran expuestos a más riesgos por dos adultos que los explotaban, según la Secretaría Contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (Svet) de la Vicepresidencia.
Del total de niños rescatados, 23 reciben atención en un albergue de la Svet, donde el jueves fueron visitados por la vicepresidenta de Guatemala, Roxana Baldetti, quien prometió llevar a la justicia a sus explotadores.
La vicepresidenta consideró que este grupo de niños rescatados solo son la punta del iceberg, debido a que en Guatemala hay muchos más que son explotados por adultos.