Una lucha contra el olvido en Berlín
Una cadena de cerca de 7,000 globos ilumina parte del recorrido del muro que dividió durante 28 años la ciudad de Berlín y que cayó hace un cuarto de siglo, con lo que comenzó el proceso de reunificación alemana.
Con el encendido de los globos, a lo largo de 15 kilómetros, se dio ayer el pistoletazo de salida a las festividades programadas en la capital alemana para conmemorar el 25 aniversario de la caída del muro, que se celebra mañana.
El alcalde de la ciudad-estado, Klaus Wowereit, acompañado de antiguos activistas en favor de los derechos ciudadanos en la extinta República Democrática Alemana (RDA), fue el encargado de encender el último tramo de la cadena, en las cercanías del Parlamento.
Los globos serán liberados de los mástiles que los sujetan en la tarde de mañana, en un acto que recordará de manera simbólica la apertura de las primeros pasos fronterizos del muro en la tarde del 9 de noviembre de 1989.
El fin del muro de Berlín, recordó hoy Wowereit, supuso la caída del Telón de Acero y el avance de la libertad y la democracia.
Berlín es hoy una metrópoli abierta y tolerante situada en el corazón de Europa, una ciudad muy distinta a la que describía en 1948 el entonces alcalde del sector occidental, Ernst Reuter, señaló Wowereit.
El socialdemócrata, que dejará el puesto a mediados de diciembre y que ha liderado la modernización de la capital alemana, recordaba con estas palabras el discurso que pronunció Reuter el 9 de septiembre de 1948 durante el bloqueo soviético en Berlín Oeste, cuando llamó a los pueblos del mundo a no abandonar a la ciudad a su suerte.