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Anciana desamparada
María Castillo/Chiriquí / OPERACIÓN Primitiva no ve por el ojo izquierdo, dice que los médicos le recomendaron que debe operarse.Desamparada, triste y asustada se encuentra Primitiva De Gracia, de 83 años de edad y quien reside hace más de sesenta años en la comunidad de Quiteño, corregimiento de Las Lomas, distrito de David, luego de que los fuertes vientos le llevaran hace menos de una semana el techo de su humilde casa.Primitiva, La Fula, como es conocida en la comunidad, vive en compañía de su perro, ya que no tiene familia en la provincia.Ella es oriunda de Río De Jesús, Veraguas.Su único hijo, Manuel González, de 54 años, vive en la ciudad de Panamá y está enfermo, le dio derrame, pero no sabe nada de él desde hace mucho tiempo, dijo Primitiva.Entre lágrimas, contó que la brisa sopló tan fuerte que se llevó las hojas del zinc, y sintió mucho miedo, creyó que el techo le caía encima.Añadió que ahora no puede dormir allí hasta que se arregle el techo.Dios quiera que alguien le ayude.Un vecino le ha dado donde dormir hasta que se pueda arreglar su casa.Las condiciones de está residencia son muy deplorables, toda la madera del techo está comida por el tiempo y el comején.Las puertas son completamente inseguras; como cerradura tiene una tranca de madera y un viejo candado pegado a unos alambres.Ella necesita ayuda urgente, porque esa casa se está cayendo y es un peligro para esta señora, señaló Flora Castillo, vecina de Primitiva.Castillo explicó que hace como tres años, también los vientos fuertes le llevaron el techo a esta casa.En ese momento, tuvo quien le ayudara, pero ahora no hay quien pueda socorrerla.Esta casa de bloques y cemento fue construida hace más de 60 años y nunca ha recibido ningún tipo de remodelación, ya que su dueña no cuenta con los recursos para hacerlo.La pobreza está marcada en todo lo que hay en este lugar que solo tiene una cama y un par de muebles viejos e improvisados así como un pequeño radio con pilas que es lo más moderno que se puede encontrar aquí.Esta anciana no tiene los servicios básicos como luz y una estufa de gas.Ella cocina los pocos alimentos que consigue en un fogón de leña, como lo ha hecho toda su vida.Tiene más de diez años de no tener luz eléctrica, porque no podía pagarla y se la cortaron.Hoy se alumbra con la luz de una luminaria de la calle o con una linterna de mano.Cuenta con una sola pluma de agua potable de un acueducto rural comunitario y que le paga un vecino para que ella pueda tener este servicio.Los vecinos de Primitiva De Gracia solicitan a alguna persona de buena voluntad que se solidarice con ella y le ayude a reconstruir su casa antes de que esta se le termine de caer y ya no tenga donde vivir.
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