114 años bien vividos
Sus manos arrugadas no pierden la destreza para tejer, y su vista de mujer longeva no es impedimento para guiar sus dedos mientras confecciona coloridas chácaras y reatas para sombreros. Se trata de doña Rita Rodríguez, la mujer más longeva de Veraguas y de todo Panamá.
Llama la atención como a sus 114 años todavía doña Rita se sienta en el portal de su humilde casa y sin utilizar anteojos ni lupa se pone a coser por varias horas e incluso es capaz de ensartar el hilo en una aguja.
Ella ha confeccionado muchas bolsas tejidas a lo largo de su vida, pues desde pequeña aprendió las técnicas al ver a su madre tejer. Asegura que no le gusta vender sus chácaras y prefiere regalarlas a las personas que la visitan y le dan muestras de cariño.
Tía Rita, como de cariño se le conoce en la comunidad de Los Ríos, en el corregimiento de Bisvalles, en La Mesa, contó que se siente muy bien de salud y las ganas de trabajar y hacer oficios las lleva por dentro.
Doña Rita narró a día a día que sus hijos por cuidarla le impiden hacer más de cuatro cosas en la casa, pero si fuera por ella todavía barriera el patio, cocinaría en el fogón, quemara la basura, lavara y tendería la ropa, entre otros oficios, porque las fuerzas y las ganas las tiene.
Y es que el secreto de su larga vida acompañada de buena salud se debe a una alimentación sana, ya que toda la vida consumió productos cultivados en la huerta de su casa y animales criados en el patio. Contó que un hermano de ella murió a la edad de 106 años.
Ella está bien física y mentalmente, y es capaz de sostener una conversación con cualquier persona. Además, su memoria es muy buena, pues se acuerda de cosas que ocurrieron en sus primeros años de vida.
El vivir en el campo, trabajar todos los días y vivir la vida con alegría en todo momento le ha ayudado mucho a conservarse con salud. Quien visite a doña Rita en la pequeña comunidad en la que reside desde que nació, la encontrará con una sonrisa en su rostro.
Esta mujer se ha convertido en el orgullo del distrito de La Mesa de Veraguas, porque aún a su edad sigue siendo una mujer trabajadora y productiva que da cariño a todos los que la visitan, señaló Euclides Mendoza, morador del corregimiento de Bisvalles.
Mendoza expresó que hoy día hay muchas personas de las cuales se dice que tienen más de cien años, pero en la mayoría de los casos no hay forma de comprobarlo, a diferencia de la señora Rita que cuenta con su cédula de identidad personal que indica que nació un 22 de mayo de 1900, tres años antes de que Panamá se separara de Colombia.
Esta mesana es un ejemplo de perseverancia y de sacrificio, pues aunque no tuvo la oportunidad de ir a la escuela porque su padre lo decidió, eso la motivó a que enviaría a todos sus hijos a estudiar y lo logró.
Rita Rodríguez tuvo nueve hijos, ocho mujeres y un varón, de los cuales aún viven ocho. A los nueve los dio a luz en su propia casa sin recibir ayuda de las parteras de aquel tiempo y sin llevarlos a un hospital, pero crecieron sanos. Con mucho esfuerzo logró educarlos y hoy día son profesionales.
Actualmente tiene 37 nietos, 51 bisnietos y 10 tataranietos. Entre sus descendientes hay muchos profesionales de los cuales hay educadores, abogados, contadores, escritores, ingenieros, electrónicos, policías, mecánicos y otros.
Doña Rita vive con una de sus hijas y con un nieto que cuidan de ella y están pendientes de su salud y de darle sus medicinas cuando necesita. Ella nunca quiso mudarse a Santiago o a Panamá a pesar de que varios de sus hijos le ofrecieron llevárselas a las ciudades, porque su vida está en el campo.
Felicidad González, hija de doña Rita, expresó que le hace muy feliz vivir bajo el mismo techo con su madre y cuidarla porque es una bendición. Comentó que siempre le tiene la comida al día y la cuida del refriado y de que no se dé alguna caída cuando sale al patio.