El Municipio de La Pintada expresó su preocupación por el uso que algunas personas están dando al tradicional Sombrero Pintao, pieza artesanal que representa la identidad y la historia del distrito coclesano y que además fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
A través de un comunicado publicado en redes sociales, la entidad recordó que el sombrero no es un simple accesorio, sino el resultado del trabajo de generaciones de artesanos de La Pintada, por lo que manifestaron su rechazo a cualquier uso que distorsione o degrade este patrimonio cultural.
El municipio advirtió que, según la normativa de protección del patrimonio cultural, podrían existir fundamentos para presentar quejas formales en casos como destruir sombreros auténticos para transformarlos en otros productos, comercializarlos sin respeto a su tradición o presentar sus diseños como propios sin reconocer su origen cultural.
Según la institución, este tipo de prácticas podrían considerarse apropiación cultural o uso indebido del patrimonio, afectando directamente a los artesanos y a una tradición transmitida durante generaciones.
Reacciones en redes
El pronunciamiento del municipio provocó un amplio debate entre usuarios en redes sociales, especialmente en la publicación oficial del comunicado.
El usuario @jossekarlov opinó que la discusión no debería convertirse en un enfrentamiento entre creativos.
“Francamente como diseñador no apoyo la guerra que tienen los artesanos con los demás creadores. Todos somos creativos y merecemos respeto. La moda es un vehículo de expresión y hacerlo apropiadamente puede ser una herramienta valiosa donde se beneficien tanto el artesano como el artista o diseñador”.
En cambio, @ruby8gatos defendió la postura de quienes consideran que ciertas transformaciones del sombrero son una falta de respeto a su valor cultural.
“Una cosa es crear artesanías contemporáneas a partir de las técnicas de tejido de fibras naturales y otra muy distinta es tomar literalmente el sombrero, ponerle un asa y un saquito y pretender mostrar una ‘innovación’. Eso parece más bien una apropiación cultural”.
Desde el lado de los artesanos también surgieron comentarios. La cuenta @sombrerospintaomarabajo destacó el esfuerzo detrás de cada pieza.
“Si supieran el sacrificio de cada artesano desde que se sale de la casa para cortar los materiales y procesarlos naturalmente, se pensaría antes de venderlos de forma irrespetuosa. Pedimos respeto por nuestro trabajo”.
Por su parte, @pepin_escobar19, quien se identificó como pintadeño, opinó que el uso del sombrero debería incluso regularse.
“Aunque alguien lo compre con su dinero, no debería usarlo para transformarlo en otras prendas. Es una prenda de nivel mundial y debería respetarse”.
Otros comentarios buscaron un punto intermedio en la discusión. La usuaria @vicky_gon29 señaló que el patrimonio reconocido no es solo el sombrero como objeto, sino las técnicas artesanales que lo hacen posible.
“Lo importante es preservar el ‘saber hacer’. Quizás el debate debería enfocarse en fortalecer la enseñanza de estas técnicas, incluso con escuelas de sombrerería en La Pintada”.
Sin embargo, también hubo críticas sobre cambios recientes en la tradición. @yane.m.e. comentó que el sombrero ha ido perdiendo su esencia desde que se empezaron a introducir colores y variaciones alejadas de lo tradicional.









