Avistan monos araña
El puente sobre el río La Miel, en la ruta hacia Tonosí, en la provincia de Los Santos, es parada obligada para los viajeros que se dedican a observar y alimentar a estos primates.
@ZenaidaVasquez7
En el viaje hacia Tonosí hay una parada obligada para muchos santeños amantes de la naturaleza, y este punto específico es el puente sobre el río La Miel, donde con facilidad se pueden observar los monos araña.
Constantemente, las personas acuden a verlos y otros hasta les llevan frutas, con el único deseo de que esta especie (Ateles geoffroyi azuerensis) no desaparezca de la provincia de Los Santos.
Isabel Bernal, quien viaja hacia Tonosí todos los lunes, relata que estos monos pueden ser vistos a tempranas horas de la mañana, cuando llegan a las barandas del puente.
Todo un espectáculo
Comentó que durante un espacio de tiempo permanecen en la estructura y luego retornan a los árboles, además mencionó que son muy alimentados por los visitantes con frutas.
Cabe destacar que estos primates se han mantenido en este sitio porque hay una pequeña capa de bosque donde aún hay agua y alimentos para ellos.
Tierra Adentro logró captar en este sitio a monos con sus crías, lo que indica que esta especie continúa reproduciéndose, lo que es sumamente importante para que no desaparezcan.
Su distribución
Existen estudios de esta especie por parte del investigador Pedro Méndez en los que se ha arrojado que de 104 pueblos censados, solo en 38 pueblos se confirmó la presencia de monos araña y en13 están en duda, mientras que en 53 localidades se reportó completamente ausentes.
La distribución del mono araña de Azuero, que originalmente abarcaba la región de Coto, río La Vaca, en Chiriquí, continúa por la provincia de Veraguas hasta llegar a la zona peninsular de Azuero.
Actualmente, el sitio ocupado por el mono araña, conocido también como mono charao, es extremadamente reducido y son muchos los factores de esto, como la cacería y la deforestación que se da en la región de Azuero.
La región de Azuero posee al menos un 19% de su territorio sin bosques y un 81% deforestado por la ganadería, agricultura y viviendas.
Los pocos que quedan están dentro de las áreas protegidas y, según Bolívar Domínguez, el sector de La Miel de Las Tablas, donde estos animales se encuentran, es uno de esos protegidos.