Bellezas del festival
El Festival Nacional de la Mejorana es más que un reinado, concurso y desfile de carretas, ya que además es la oportunidad de muchos artesanos de presentar sus hermosas creaciones artísticas.
En cualquier punto cercano al parque Viviana Pérez se encuentran artesanías típicas del país, como: sombreros, molas, peinetas con tembleques y toda una gama de accesorios que son del gusto de muchos panameños.
Este año, llamó poderosamente la atención, las tejas confeccionadas por Lissy Alvarado, quien utilizó las artes plásticas para reproducirlas, pero siempre enfocadas al folclor panameño.
También plasmó en las tejas las imágenes de Santa Librada y la Virgen de la Merced, así como caja y tambor, hasta el rostro de una reina empollerada.
Para Lissy, quien reside en El Muñoz de Las Tablas, la artesanía le abre las puertas a mucha gente, a su vez le permite, ser la dueña de su propio negocio.
Estas tejas han sido compradas para llevar a países como Estados Unidos, España, Alemania y su mayor deseo es contar con su propio local en la región de Las Tablas.
Así como Lissy Alvarado muestra sus creaciones, de igual forma se puede encontrar cualquier tipo de artesanía, incluso hasta una exposición de pinturas enfocadas a las tradiciones que se han perdido.
César Augusto Cedeño, oriundo de la comunidad de Las Tablas, aprovechó la oportunidad que ofrece el festival para plasmar en 30 pinturas, Las Cosas lindas que se han ido en honor a una décima del Chichi Jaén de Santo Domingo de Las Tablas.
Cedeño manifestó que la idea fundamental también es expresar la hermandad que existía en aquellos tiempos, en los que amigos, familiares y la comunidad se unían para construir estas casas.
La investigación de este trabajo da a conocer que aún se mantiene la tradición de la cortada de arroz, pero una que ha desaparecido es la sacada de la piñuela, que consistía en sacarla con la cabeza en medio de tanta espina, para luego llevarla a la casa y colocarla alrededor de la base de la casa para que los puercos (cerdos) en soltura, no pudieran desbaratar el barro de la recién construida casa de quincha, era como una barrera.
Los cerdos, como lo encontraban fresco por la humedad del barro, escarbaban para echarse allí, pero al ponerle la piñuela que tiene espina, no lo hacían, explicó Cedeño.
Esta exposición se pretende llevar a diferentes escuelas de la provincia, con el fin de que los estudiantes conozcan sobre estas tradiciones lindas que verdaderamente se han ido y otras están agonizando como lo es la junta de embarra. Definitivamente, que el Festival de La Mejorana ofrece mucho más de lo que se piensa.