Devotos han llegado a pedir beatificación
En torno a la figura del sacerdote José Félix Guembe, oriundo de la provincia de Navarra, España, gira una leyenda que se ha convertido en un creencia.
Al cumplirse cinco años después de su muerte, ocurrida el 8 de octubre de 1947, cuando se abrió su tumba para trasladar sus restos a un osario familiar, los mismos estaban intactos sin descomponerse.
Desde aquel momento fueron muchas voces las que impulsaron la idea de pedir la beatificación y luego la canonización del sacerdote.
No obstante, la iniciativa que debe ser solicitada por la Diócesis de la Iglesia Católica en Veraguas al Vaticano nunca ha llegado a concretarse.
Cuando el prelado José Félix Guembe fue párroco de Soná, se dispuso que el Santuario San José fuese remodelado y restaurado.