El sastre de Baherlo
Cada vez que escuchan hablar de la banda de música Herberto López (Baherlo) del colegio José Daniel Crespo de Chitré, los herreranos sienten un gran orgullo, debido a las distinciones que ha merecido, entre ellas presentaciones en el exterior del país.
Los acordes de la banda, su coordinación al ejecutar hermosas piezas musicales, así como sus vistosos uniformes dan mucho que hablar entre la población, que arranca en aplausos cada vez que la banda desfila, ya sea en las fiestas de fundación, fiestas patrias o cualquier otra ocasión.
Uno de los que no puede ocultar su felicidad por los triunfos de Baherlo es Leovigildo Rodríguez, el sastre que se encarga de los uniformes de la banda, incluyendo los que lucieron en su presentación en Pasadena, California, en la pasada Parada de las Rosas.
El sastre de Baherlo no pudo ocultar el orgullo que sintió al ver sus creaciones a través de la televisión aquella mañana del primer día del año. Recordó las horas interminables de trabajo que dedicó para poder cumplir con los plazos de entrega, y que cada estudiante viajara con la indumentaria correcta.
Rodríguez, quien tiene más de 40 años dedicado al oficio de la sastrería en Pesé, confeccionó este año para los desfiles patrios los uniformes de la reconocida banda, al igual que de otros colegios como el José Octavio Huertas de Pesé y de algunas independientes.
Lamenta no poder atender más bandas y confeccionarles sus uniformes con su amplia experiencia y es que asegura que por la falta de sastres en la región en ocasiones le toca decir que no puede aceptar más trabajos.
Mi mayor preocupación es que en la región escasean los sastres y modistas, por lo que pido a las autoridades que brinden las capacitaciones necesarias para que esta profesión no se pierda, indicó Rodríguez.
Al llegar las fiestas patrias, el sastre trabaja más de 18 horas diarias para poder sacar todo el trabajo adelante y que las bandas puedan lucirse en sus presentaciones tanto en la región herrerana como en otros puntos del país y del exterior.
Para él, confeccionar estos uniformes es su manera personal de hacer patria, ya que cuida cada detalle para que los estudiantes puedan desfilar y representar no únicamente a su colegio, sino a toda la provincia.