Les tienden la mano
Voluntarios del Cuerpo de Paz de Estados Unidos llegan a apartadas regiones de la provincia de Herrera, donde participan en proyectos ambientales y conviven con la gente.
@ThaysDom
En muchas comunidades rurales de la provincia de Herrera, los moradores han aprendido a convivir con un grupo de jóvenes extranjeros, que aunque son oriundos de ciudades con grandes avances y modernidad, dejan todo para ayudar a los demás.
Se trata de voluntarios del Cuerpo de Paz, una agencia federal independiente de los Estados Unidos que por muchos años ha incluido a Panamá entre los más de 70 países beneficiarios de sus programas.
Estos jóvenes llegan al país a trabajar con Gobiernos, escuelas, organizaciones no lucrativas, organizaciones no gubernamentales y empresas en las áreas de educación, negocio, tecnología de información, agricultura y ambiente.
Buenas causas
En Herrera, los voluntarios del Cuerpo de Paz residen en diversas comunidades, pero en especial en áreas rurales como Chepo y El Platito en Las Minas; La Pitaloza y La Canoa, en el distrito de Los Pozos, y El Jobo y El Calabacito de Ocú.
Ellos ayudan a levantar proyectos de mucho beneficio para la gente que no cuenta con agua potable y que depende de la agricultura de subsistencia, que no tiene servicios higiénicos y que aún cocina sus alimentos en el tradicional fogón de piedra.
Caitlyn Cassisi, voluntaria del Cuerpo de Paz en la comunidad de El Platito de Las Minas, dijo que son muchos los proyectos que tienen planeados ejecutar en este periodo, como reforestaciones, elaboración de abono orgánico, estufas ecológicas y repelentes orgánicos, entre otros.
Obras de impacto
Deseamos ayudar y producir impactos positivos en las comunidades, porque trabajando unidos lograremos avances en la transformación de la cultura ambiental de cada uno de los moradores de estas comunidades, acotó Cassisi.
Wilfredo Almendas, encargado de la agencia regional de la Anam en el distrito de Los Pozos, consideró importante la labor que realizan estos jóvenes, quienes se adentran a lugares con muchas necesidades para ayudar a mejorar la calidad de vida de familias con escasos recursos.
A la fecha, los voluntarios del Cuerpo de Paz han elaborado 23 estufas ecológicas en la comunidad de Alto Ambrosio y en El Jobo de Los Pozos; otras 17 en Chepo y 18 en El Platito, en el distrito de Las Minas.