Maravilla del mundo animal
La tortuga es un animal en peligro de extinción que maravilla a cuantos tienen la opotunidad de apreciarla.
Es por ello que a la provincia de Bocas del Toro, en el humedal San San Pond Sak, muchos voluntarios viajan desde diferentes puntos del mundo a colaborar en su cuido, ya que muchos hombres se dedican a matar a las tortugas para consumir y vender su carne y huevos.
El biólogo marino Kerson Ruiz ha trabajado por más de 20 años cerca de estos animales, y explicó que para conservar estos reptiles lo primero que hay que hacer es cuidar las playas, labor que realizan los miembros de organizaciones no gubernamentales (ONG), fundaciones, Policía Nacional, guardaparques de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y otros.
La idea es evitar la presencia de las personas que se dedican a matar las tortugas y a saquear los nidos.
Estos voluntarios también limpian las playas del humedal, ya que al lugar llega una gran cantidad de árboles y otros tipos de basura provenientes de altamar o por la crecida de los ríos adyacentes como Sixaola, Changuinola y San San, que ponen en peligro la anidación de esta especie.
Ya en la época de procreación, que comienza en el mes de febrero y se extiende hasta agosto, los voluntarios, junto con miembros de la fundación Anvecona y la Anam, enseñan a los visitantes cómo se trabajan los viveros desde la protección del huevo, su incubación hasta el nacimiento.
Gracias a este trabajo anual, en 500 nidos (cada uno con un promedio de 60 huevos) se ha logrado duplicar la cantidad de tortugas que nacen en el humedal de un 30% hasta un 60%.