No olvidan a Guembe
Los campesinos de Veraguas, sobre todo del distrito de Soná, aprovechan las patronales de san José para visitar la tumba del sacerdote español, al que le han atribuido milagros.
@victor eliseo
Pese a que han transcurrido 68 años de su muerte, en el corazón y en la fe de los campesinos de Veraguas, especialmente del distrito de Soná, aún se guarda una devoción hacia la figura del cura José Félix Guembe, a quien muchos creyentes incluso le atribuyen milagros.
Y es que las muestras de admiración por el sacerdote español, a quien se le construyó un mausoleo en su honor, quedaron en evidencia durante las actividades patronales de san José de la Montaña, durante las cuales miles de peregrinos aprovecharon para visitar la tumba del prelado para elevar sus oraciones y llevar ofrendas.
Jorge Otero, un sonaeño de 67 años de edad, comenta que el hecho de que cientos de personas lleguen hasta la tumba del padre Guembe en Soná significa que el cura ha hecho muchos milagros y por eso se le recuerda y se le rinde devoción no solo en el marco de las fiestas de san José, sino durante todo el año.
Aquí siempre viene gente de distintos puntos de Veraguas que vienen a ponerle una vela o a orarle al padre Guembe porque han recibido muchos milagros, exclamó la fuente.
Según Otero, aunque la mayor cantidad de gente viene durante la fiesta de san José, hay muchos campesinos que durante todo el año, y en especial en el mes de agosto, cuando es la fecha de su cumpleaños, vienen hasta el poblado de Soná cabecera a visitar el monumento del venerado sacerdote español.
Uno de esos tantos creyentes es la señora Zenaida Cruz, quien viajó una larga distancia desde la comunidad de Los Hatillos del distrito de San Francisco hasta Soná para orarle no solo a san José, sino también a la tumba del padre Guembe, a quien le confía sus súplicas por la salud de su familia.
Siempre vengo porque, aunque no conocí al padre Guembe, estoy segura de que me ha concedido milagros, asegura Cruz.
Lo cierto es que en medio de los testimonios de miles de creyentes que visitan el mausoleo del padre Guembe, hay también huellas palpables de la labor sacerdotal del cura español, quien fue el que concretó la construcción el altar mayor de la parroquia San Isidro y la capilla San José de la Montaña.
El padre Guembe, cuando era párroco de Soná, impulsó mucho la devoción a san José, patrono de los obreros.