Playa, brisa y mar
Las playas de Isla Grande, ubicada en la costa arriba de Colón, se han destacado a nivel nacional e internacional por sus hermosos paisajes, rica gastronomía y su gente amable.
Cada fin de semana, cientos de visitantes, nacionales y extranjeros, se dan cita en este paradisiaco lugar para disfrutar de sus arenas blancas, deportes acuáticos o simplemente para apreciar el paisaje en el sector de La Punta.
Para llegar fácilmente a la costa arriba, saliendo desde la capital se puede seguir la vía Transístmica o la autopista Panamá-Colón hasta el sector de Sabanitas, una vez allí se debe doblar a la derecha y continuar por la vía principal hasta Portobelo, en donde luego de cruzar el pueblo, se sigue en la vía por casi media hora hasta llegar a La Guayra.
En el camino de Portobelo hacia Isla Grande se pueden observar a lo largo de la vía, congos y diablitos espejo que a cambio de algunas monedas realizan sus bailes y exhibiciones.
El transporte colectivo llega al pueblo de La Guayra, mismo que también se destaca por sus playas y belleza natural; pero si se va en automóvil, se deja estacionado allí y por dos dólares se le brinda el servicio de parqueo y vigilancia hasta las 8:00 p.m.
En el muelle se toma una de las 65 lanchas que en cinco minutos dejan al visitante en la isla, en horario de 8:00 a.m. a 7:00 p.m., según indica Dino Melchor, conductor y miembro de la Cooperativa de Boteros de Isla Grande.
Por el servicio de parqueo y vigilancia del auto en La Guayra se cobra dos dólares el día, indicó.
Según Melchor, desde noviembre se inicia el auge de visitantes, prueba de ello es que desde el 31 de diciembre la playa siempre está llena; por ello, los residentes sienten que faltan más lugares de hospedaje.