Rinden honor a Esquipulas
Con la misa campal en el Parque 15 de enero y la procesión, culminó anoche el novenario al santo milagroso de Antón.
Con la tradicional misa campal en horas de la mañana y la multitudinaria procesión en horas de la noche, concluyeron ayer las actividades en honor al Cristo de Esquipulas de Antón, en Coclé.
Desde las 10:00 de la mañana y bajo un radiante sol, cientos de devotos participaron de la misa campal que se realizó este 15 de enero para escuchar al monseñor Uriash Asley, obispo de la diócesis de Penonomé.
Efraín Martínez es un campesino que viajó desde Arraiján, cuenta Martínez que él y su esposa no podían caminar, le pidió al Cristo que les ayudara y ahora ambos caminan, con bastón, y por eso llegó a la misa a dar gracias al Cristo milagroso.
El monseñor envió un mensaje a los devotos a que no fueran a esta festividad solo por bailar o ingerir licor, pues hay que buscar el amor de Dios y la paz.
El monseñor señaló que esta es una festividad que une los pueblos, y el Cristo de Esquipulas es el mensaje de Dios para que haya paz y no más violencia y delincuencia, por ello reiteró que hay que alejarse de vicios y lo que daña a la familia y a la sociedad.
Romería
La procesión del Cristo de Esquipulas arrancó alrededor de las 8:00 de la noche de este jueves, con la participación de más de 25,000 personas devotas del milagroso.
El Cristo salió luego de que unos 70 esquipulistas o campesinos con pequeñas imágenes del Cristo, adornadas con flores, lo anunciaran con sus tambores.
El padre Esaúd Estrada, párroco de Antón, dijo que todos los años crece más la cantidad de personas que acuden a esta celebración religiosa en donde se destacó el orden y la devoción de los devotos en observar respetuosamente.
Pasadas las 11:00 de la noche, el Cristo de Esquipulas, al son de las campanas, entró a la iglesia para quedarse allí recibiendo a cientos de devotos que se acercaban a pedir un favor o milagro.
El Cristo será subido a su nicho nuevamente el 17 de enero, a las 3:00 de la tarde, previo a una ceremonia presidida por el párroco de la iglesia de Antón.