El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, visitó el 13 de octubre el centro regional de almacenamiento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Panamá, para supervisar la preparación y el envío de suministros humanitarios financiados por Estados Unidos para las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7.7 que sacudió Panamá el 9 de octubre.
A través de las contribuciones de Estados Unidos al ACNUR, se despacharon cinco camiones con 33.7 toneladas de suministros de emergencia para asistir a aproximadamente 12,000 personas en las provincias afectadas de Coclé, Herrera y Los Santos. Los envíos incluyen 200 carpas familiares, 2,900 mosquiteros, 2,520 mantas, 1,290 juegos de cocina, 750 lonas reforzadas, 540 colchonetas y una gran estructura temporal de almacenamiento para apoyar las operaciones de respuesta.
Los primeros tres camiones ya llegaron a las comunidades afectadas, incluyendo Tonosí, con el apoyo del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT). El embajador Cabrera supervisó la preparación y envío de los dos últimos camiones junto a representantes del ACNUR, el Programa Mundial de Alimentos y oficiales del SENAFRONT.
“Cuando ocurre un desastre, Estados Unidos está presente”, afirmó el embajador Cabrera. “Ya sea en Venezuela, Colombia o Panamá… Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Trump, está aquí para nuestros amigos”.
Los suministros fueron adquiridos y almacenados en Panamá por el ACNUR como parte de su reserva regional para emergencias. Esta inversión en preparación humanitaria permite distribuir suministros esenciales en menos de 24 horas después de un desastre, demostrando cómo la asistencia sostenida de Estados Unidos genera beneficios concretos para las comunidades panameñas.
“Después de un terremoto, contar con un lugar seguro para dormir, para resguardarse de las condiciones climáticas y tener los medios para cubrir las necesidades básicas es fundamental para ayudar a las familias desplazadas a recuperarse con dignidad”, afirmó José Egas, representante del ACNUR en Panamá. “Cuando las emergencias se dan, mantener suministros disponibles permite al ACNUR brindar asistencia rápidamente a las personas cuando más la necesitan. Agradecemos la cooperación de Estados Unidos y de las autoridades panameñas para ayudar a llegar a las comunidades afectadas”.
Este envío de suministros forma parte de una respuesta más amplia de Estados Unidos al terremoto, que incluye $5 millones en asistencia humanitaria y el despliegue inmediato de apoyo logístico y personal estadounidense de respuesta ante desastres naturales. A solicitud del Gobierno de Panamá, Estados Unidos desplegó el Equipo de Respuesta para Asistencia ante Desastres y 20 especialistas del equipo de Búsqueda y Rescate Urbano, quienes llegaron a Panamá en las 24 horas posteriores al terremoto y trabajan junto a las autoridades panameñas para evaluar daños estructurales en infraestructura crítica.
Estados Unidos también ordenó el despliegue de un helicóptero tipo Chinook del Comando Sur de Estados Unidos para transportar suministros de emergencia y apoyar las evaluaciones aéreas, mientras que dos helicópteros respaldados por la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado apoyan al Servicio Nacional Aeronaval de Panamá en operaciones de asistencia humanitaria.









