La filas para entrar a la ruta del Carnaval ayer martes en la ciudad eran interminables, a tal punto que cuando muchos lograron ingresar, ya el agua de los carros cisterna era poca.
La mojadera comenzó desde temprano y eso fue aprovechado por los visitantes que estaban con los niños más pequeños, ya que luego del mediodía, los adultos tomaban el control del lugar.





