¡Papá siempre será papá! Ya sea en territorio hondureño o panameño, la Roja es el verdugo de la H desde hace 16 años en eliminatorias mundialistas y ayer el dominio continuó.
Silencio sepulcral el que se registró ayer en el templo futbolístico de los hondureños, el estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, similar al que se vivió en este feudo el 8 de junio de 2012, cuando el delantero Blas Pérez les clavó dos en el fondo de las redes, también en eliminatorias.





