El jamaiquino Usain Bolt rara vez se queja de que algo ocurra demasiado rápido. La final de los 100 metros disputada el domingo fue la excepción.
La final se realizó menos de una hora después de la semifinal, y Bolt consideró que eso le impidió estar en su mejor forma para disputar el oro en la prueba reina del atletismo en los Juegos Olímpicos.
De todos modos, Bolt conquistó su tercer oro consecutivo en la prueba, un logro sin precedente. Pero sus comentarios posteriores no ocultaron su descontento.





