Islandia protagonizó ayer el gran batacazo de la Eurocopa al vencer 2-1 a Inglaterra en los octavos de final, y la nación más pequeña que compite en la historia del torneo añadió otra página memorable a su fantástica historia.
La derrota es la más humillante que sufre Inglaterra en décadas, una en la que se dejó remontar tras el gol de penal que Wayne Rooney anotó a los cuatro minutos.





