Nueve personas más fallecieron el sábado por las quemaduras que sufrieron hace una semana debido al incendio en un centro nocturno en Bucarest, y el total de muertos por la tragedia se ha elevado a 41, informaron el sábado las autoridades rumanas.
Muchos en Rumania atribuyen el incendio a la laxitud en los reglamentos de seguridad. El primer ministro Victor Ponta y su gabinete presentaron el miércoles sus renuncias tras protestas multitudinarias.





