La histórica misión de posar una nave espacial sobre un cometa quedó literalmente ensombrecida el jueves, pues la nave primero rebotó dos veces y luego quedó varada detrás de un acantilado que le impide recibir la energía solar.
La buena noticia es que el módulo de aterrizaje Philae está estable y en buenas condiciones: sus máquinas ya están recabando datos científicos y enviándolos a la Tierra, entre ellos las primeras fotos tomadas desde la superficie de un cometa.





