No me había percatado de cuánta pena sentía hasta que recibí un mensaje de mi madre: "Me sigue maravillando cómo tantas bandas de nuestra juventud llegaron a la tuya. La música une, la música nunca muere, la música nos inspira''.
Entonces los recuerdos se sucedieron en mi cabeza como en cámara rápida. Ella cantaba "Cuando pase el temblor'' cuando yo tenía 10 años y yo los vi volver una noche de octubre de 2007 en un River Plate que estallaba de euforia.
Soda Stereo, y la voz sensual de Gustavo Cerati, fueron parte de su generación y de la mía.





