La ciudad boliviana de Santa Cruz comenzó hoy a recibir, bajo una lluvia torrencial, a los mandatarios que asistirán este fin de semana a la Cumbre del G77 y China, en la que se trazará la agenda de desarrollo global post 2015, cuyo contenido ya está consensuado.
Avenidas inundadas, goteras en algunas de las salas del centro de convenciones que albergará la cumbre y una espectacular tormenta eléctrica deslucieron esta jornada de bienvenida en la que el goteo de jefes de Estado y delegaciones fue también incesante.





