Antisociales se introdujeron al templo de Nuestra Señora de la Merced para robar y han profanado el Santísimo Sacramento, acto grave que hiere las más profundas convicciones religiosas del pueblo panameño, que en su mayoría confiesa su fe católica.
La Eucaristía es el tesoro más preciado de la Iglesia Católica, porque en ella está real, vivo y permanentemente presente el Señor Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Para nosotros los católicos, la adoración al Señor en el Santísimo Sacramento es el momento más precioso y sagrado.





