Los efectos del cambio climático, lejos de ser una amenaza distante, se notan ya en cada rincón de EE.UU., condenado a un futuro recalentado por temperaturas que seguirán subiendo en las próximas décadas, según un ambicioso informe científico divulgado por la Casa Blanca.
Un aumento de las temperaturas de casi 1.1 grados Celsius en el último siglo ha provocado que las olas de calor sean cada vez más comunes, que los incendios empeoren, que aumenten las lluvias y que el agua escasee en las regiones secas del país.





