Al parecer el poder de convocatoria de los dirigentes no tuvo mayor efecto, al menos no en las escuelas del sector este de la ciudad de Panamá, ya que allá las clases fueron bastante normales.
El equipo de día a día visitó algunas escuelas y en todas estaban laborando los maestros. Una de esas fue la Ricardo J. Alfaro, ubicada en Tocumen, allí de 55 docentes, solo hubo siete ausencias.





