El amor llevó a Licenio Camaño, de 85 años, a vivir en Campana, un pueblo del distrito de Capira, en 1960.
Él conoció a su esposa, una campanera hermosa que flechó su corazón, por lo que no dudó por un segundo abandonar su natal Veraguas para instalarse en Campana.
En sus primeros años en Campana, habían pocas casas, la mayoría eran de barro y de pencas y los caminos eran de tierra.





