Un recién nacido sobrevivió después de que la pasada Nochebuena su madre lo arrojara a un patio de su casa de Madrid, donde permaneció varias horas a la intemperie antes de que su propia abuela lo encontrara y avisara a los servicios de emergencia.
La intervención de dos agentes de la Policía española fue decisiva para mantener con vida al niño, ya que cuando acudieron al lugar el bebé estaba ya en parada cardiorrespiratoria y le practicaron las maniobras de reanimación hasta la llegada de los servicios sanitarios, informaron fuentes de ese Cuerpo.





