El coche en el que viajaba el actor de la saga "Fast and Furious" Paul Walker circulaba a más de 160 kilómetros por hora cuando se produjo el accidente que le costó la vida, y el impacto le provocó quemaduras tan graves que no pudo ser identificado visualmente, indicó hoy el informe de su autopsia.
Walker, de 40 años, viajaba el pasado 30 de noviembre en un Porsche Carrera GT rojo conducido por su amigo Roger Rodas, un empresario y piloto de carreras oriundo de Santa Ana (El Salvador), quien perdió el control del vehículo y murió en el acto.





