- diez niños trabajaban en los cementerios Amador, Pueblo Nuevo y Juan Díaz.
- sus edades oscilan entre los seis y 15 años. Ellos no deberían trabajar.
Los dos portones del Cementerio Amador estaban abiertos, a primera vista se divisó a un niño de siete años que lo primero que preguntó fue: ¿Vas a pintar?





