Cuando era chiquita me besaba con mi primo tres años mayor que yo.
Ahora que leo lo de las tetitas de carne, confieso que me gusta sentir el ardor cuando me echo alcohol en una herida abierta.
Me gusta arrancarme las tetitas de carne, sé que es peligroso, pero me gusta.
Simplemente no tenía nada que hacer y quería escribir algo, pero no se me ocurre nada, ¡Plof!





