Sigue el sufrimiento para Conrad Murray, pues no fueron suficientes los años que estuvo preso, sino que ahora lo han dejado sin licencia para ejercer la medicina.
El médico, que fue sentenciado por la muerte de Michael Jackson, demandó al estado de Texas, porque le retiraron su licencia.
El argumento de su abogado defensor es que el cardiólogo tiene pacientes que quieren que vuelva a trabajar.





