La música, buen ánimo, cánticos y alegría son los ingredientes que hacen perfecta a la barra del equipo que ruge como león en la Liga Panameña de Fútbol (LPF), el Plaza Amador.
Al son de los tambores y con coreografía incluida, las personas que forman parte de la ola placina, que comprende desde infantes hasta adultos mayores, le ponen picante y entusiasmo a cada uno de los partidos en los que el equipo de sus amores sale a darlo todo en la cancha.





