Aunque hoy sea un homosexual orgulloso de sí mismo, Ricky Martin renegaba de su orientación sexual hasta hace no mucho tiempo, lo que le producía un sufrimiento interno que externalizaba con rebeldía y rabia.
Estaba enfadado con el mundo, era terriblemente rebelde. Solía mirar a los homosexuales y pensar: Yo no soy como ellos. No quiero ser así, ese no soy yo. Me sentía completamente avergonzado de lo que era, se sinceró el cantante en una entrevista a la edición australiana de la revista GQ.





