Una mujer, cegada por la ira al ver a su perra con el perro de la vecina, decidió tirarle agua caliente al can ajeno, lo que mantiene el animal entre la vida y la muerte, en un suplicio por el dolor incontrolable que sufre a pesar de que ya fue atendido por un veterinario.
Los dueños de Solito, que es como se llama el perro agredido, y vecinos del lugar están molestos, por lo que piden que se sancione a la agresora, pues en Congo en Penonomé nunca habían maltratado de esta manera a un can.





