La laboriosidad de la mujer tableña se refleja en sus polleras. Desde muy pequeña, Otilia González, oriunda de San José de Las Tablas, aprendió a coser polleras; sus abuelitas y sus tías la enseñaron.
A los 15 años confeccionó su primera creación, una montuna que hizo para ella. Aprendió tan bien que sus polleras son unas verdaderas obras de arte, algunas ganadoras de la medalla Margarita Lozano.





