Los panameños han vivido este año con la expectativa de que el Santo Padre, quien es argentino de nacimiento, los visite; sin embargo, tendrán que seguir esperándolo.
Aníbal Márquez, de 47 años, considera lamentable que el papa no venga, ya que es una figura importante para la juventud panameña, tiene valores y se asimila al discípulo Pedro, no hay que perder las esperanzas y esperarlo, sostuvo.





