Los que conocieron a Jorge Isaac Olmos siempre lo recordarán por su don de gente. Además de ser un excelente profesional del periodismo, fue un buen padre, esposo, hijo y amigo, en quien siempre la alegría irradiaba su rostro.
Ese carisma quedó demostrado ayer, cuando fue acompañado en sus honras fúnebres por familiares, amistades, colegas del periodismo, personalidades vinculadas al boxeo y allegados a la familia de quien era conocido como El Maestro.





