El recinto que hace 40 años fue un centro de tortura durante la dictadura del general Augusto Pinochet hoy día es el refugio más grande de Chile.
El estadio Víctor Jara, bautizado con este nombre en honor al compositor y director de teatro asesinado, aloja a cerca de 500 personas por las noches durante el crudo invierno chileno.
Para mí es un milagro estar aquí donde están dando cobijo y alimento a todo el mundo y donde mataron a Víctor Jara, dijo Ana Luisa Villarroel, de 78 años, quien vivió la dictadura.





