Una integrante encarcelada del grupo punk Pussy Riot puso fin a una huelga de hambre de 11 días luego que las autoridades carcelarias accediesen a sus demandas, dijo el sábado un activista ruso.
Maria Alekhina se había quejado de que funcionarios en su colonia penal en las Montañas Urales habían tratado de tornar a otros reclusos en su contra mediante una redada de seguridad. Los reclusos, que previamente entraban y salían de su lugar de trabajo libremente, tenían que esperar hasta una hora para que los guardias los escoltasen.





