D on King era el más feliz en Rusia por el triunfo del panameño Guillermo El Felino Jones. Se le veía sonreído en el cuadrilátero, moviendo la bandera de Panamá de un lado hacia otro cuando Jones noqueó al ruso Denis Lebedev.
Qué hipocresía la de este caballero, porque de seguro que en ese momento en que celebraba se le olvidó que él fue el único culpable de que Jones perdiera en la mesa, el año pasado, el título crucero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), por el simple hecho de que no le dio la gana de conseguirle una defensa.





