Govan sostiene que ese fue un episodio muy doloroso para Amy, y un año después de la separación de sus padres, ella consumió una sobredosis de pastillas. Y fue gracias a un amigo que está viva, ya que la encontró cuando echaba espuma por la boca.
Siempre se ha pensado que los problemas de Amy con las drogas comenzaron cuando conoció a quien sería su esposo, Blake Fielder-Civil, quien estaba enganchado a la heroína, dice la autora en su libro.





