Las luces se tornan rojas y enfocan al centro, las personas miran el escenario, la música de fondo se apaga y sube Marion Sila.
El escenario está preparado, tres micrófonos la acompañan y su instrumento principal, el acordeón, está en el piso listo para que su tonada suene en el restaurante bar donde la francesa Marion está a punto de empezar su acto.
El canto en francés que sale de Marion inunda la sala y hace que su peculiar interpretación con acordeón, campanas, aplausos y bailes llame la atención de todos los presentes.





