Señora Moza, tengo que contarle un problema que me agobia cada día que pasa. Hace tres meses descubrí que mi esposo me era infiel con mi mejor amiga.
Desde aquel momento que descubrí su infidelidad di por terminada mi relación, gracias a Dios nunca llegué a tener hijos con él.
Moza, desde que terminé la relación con Reynaldo, lo extraño y aunque me duela, siento que todavía lo amo.
Hace días, su mejor amigo me contó que dejó a la chica con la que me quemó, pues al parecer descubrió que ella también le era infiel.





