En un estudio hecho por National Institute of Child Health and Human Development (Nichd) de los Estados Unidos, se indica que en ese país la proporción de niños que duermen con sus padres en la misma cama creció del 5,5 % al 12,8%. Además, según una encuesta, el 50% de las madres testificaron que sus hijos habían compartido la cama con un pariente cercano, por lo menos durante el primer año de vida.
Ahora vamos a resumir el porqué, consecuencias y recomendaciones para los padres.





