Fulvia de Vargas, gerente de la panadería, dijo que esta actividad se hace en agradecimiento a Dios y a la comunidad por el apoyo recibido durante todo el año.
Este año, la rosca de huevo tuvo una longitud aproximada de 800 pies, la más grande de todo Panamá, con lo que casi cada uno de los presentes logró recibir un pedazo.





