Peligroso. La señora Norma Samaniego cierra los ojos y se hace la señal de la cruz mientras camina con temor por un túnel oscuro y mal oliente, que se ha convertido en el paso obligado de los residentes del sector 4 de Las Palmitas de Santa Marta, en San Miguelito.
Y es que este camino en los últimos años ha sido una cueva de delincuentes que esperan a sus víctimas para robarles e inclusive para violarlas si van solas.





