Tristeza. Ayer, la vida de Jorge Alveo Álvarez terminó en manos de tres hombres que lo detuvieron en la entrada de San Martín, en Pedregal, para robarle. Al parecer, el humilde taxista se resistió y fue impactado con un arma de fuego por la espalda.
Su abuela María Cisneros recordó con nostalgia que el martes se arrodilló frente a su cama para orar por todos su nietos, en especial por Jorge, quien después de su trabajo se dedicaba a manejar taxi, pero, justo cuando iba a acostarse, la terrible noticia tocó su puerta y destrozó su corazón.





