Tomó su decisión. Con 16 años de edad y con una vida por delante, Nicolás Vásquez decidió hacerle caso a las amistades y probar por primera vez un cigarrillo, sin pensar que esto lo llevaría al borde de la muerte.
Él creció dentro de un seno materno estable, pero con el pasar de los años, el hábito de fumar lo dominó; era una lucha constante que al final daba como resultado un cigarrillo encendido.





