Yo sé que cuando escribo esta columna hay gente que piensa que tengo algo en contra de los hombres, pero les digo que no. Bueno, hay una que otra circunstancia en la que hacen cosas que me molestan y decido escribirlas, pero sean conscientes de que también lo he hecho con las mujeres.
En días pasados estaba sentada en un bus, cuando de pronto un estudiante de secundaria se subió. Ya en ese momento el colectivo estaba a reventar, por ende, quedó parado.





